En un movimiento que sacude el mundo tech, SpaceX ha confirmado que ejercitará su opción de compra sobre Cursor, la startup de codificación con IA, por $60.000 millones. La operación, que se espera cerrar en el tercer trimestre de 2026, convierte a Cursor en una subsidiaria propiedad total de la compañía de Elon Musk. Los accionistas de la startup verán sus acciones convertidas en acciones de SpaceX.
Un acuerdo que empezó en abril
Todo comenzó en abril de 2026, cuando ambas empresas anunciaron una colaboración estratégica. El acuerdo, reportado por Business Insider, daba a Cursor acceso a la potencia de cómputo masiva de SpaceX, incluyendo Colossus, un superordenador con cientos de miles de chips Nvidia de última generación. A cambio, SpaceX obtenía una opción de compra: adquirir Cursor por $60.000 millones o pagar $10.000 millones por el trabajo conjunto. Finalmente, se ha ejecutado la primera opción.
Michael Truell: el joven CEO detrás de Cursor
Cursor fue fundada por Michael Truell, un ingeniero de 25 años que ya siendo adolescente creó Halite, un juego de programación que enseñaba a conquistar territorios en una cuadrícula. Criado en Nueva York por padres periodistas y graduado en el MIT en ciencias de la computación y matemáticas, Truell cofundó la empresa (inicialmente Anysphere) en 2022 junto a Sualeh Asif, Arvid Lunnemark y Aman Sanger. Conocido por su perfil discreto, no se pagó un sueldo durante los primeros años de la compañía, según fuentes internas.
Crecimiento explosivo y una complicada dependencia
Cursor creció a un ritmo vertiginoso. Para finales de 2025, era utilizada por millones de desarrolladores y su facturación se había multiplicado por diez en menos de un año, superando los mil millones de dólares. Hoy cuenta con 700 empleados y sirve al 60% del Fortune 500, según declaró Truell.
Pero la startup dependía en gran medida de los modelos de IA de Anthropic; en sus inicios, Cursor representaba entre el 40% y el 50% de los ingresos de Anthropic. La relación era tensa: cuando Anthropic lanzó Claude Code, un editor de código que en febrero de 2026 ya generaba un run-rate de ingresos de $2.500 millones, superando a Cursor, los desarrolladores comenzaron a cancelar Cursor en favor de Claude Code, según reportó Bloomberg.
La emergencia y el nacimiento de Composer
Ante la amenaza, el 5 de enero de 2026, Truell convocó una reunión de emergencia. El mensaje fue claro: necesitaban su propio modelo de IA. Así nació Composer, desarrollado a partir de modelos de código abierto del laboratorio chino Moonshot. La compañía asegura que la versión 2.5, lanzada en mayo, es “más del 85% trabajo propio”.
“Con Composer hemos recibido comentarios increíblemente positivos”, afirmó Lucas Garza, ingeniero de Cursor, destacando su bajo coste y velocidad.
El matrimonio con SpaceX
Construir y ejecutar modelos de primer nivel es caro, y Cursor no tenía suficientes chips para hacerlo sola. Ahí entró Musk. El anuncio de la asociación en abril pilló a muchos empleados por sorpresa, dado que Truell siempre había descartado una venta. La estructura del acuerdo es inusual: si cualquiera de las partes decidía no seguir adelante, SpaceX pagaría a Cursor una tarifa de cancelación de $1.500 millones y proporcionaría otros $8.500 millones en potencia de cómputo gratuita. Ahora, con la adquisición confirmada, el destino de Cursor queda sellado como subsidiaria de SpaceX.
Los primeros signos de progreso ya son visibles. Musk ha publicado que versiones recientes de Grok mejoraron significativamente tras entrenarse con datos de Cursor. Además, la facturación de la startup se duplicó en tres meses hasta los $4.000 millones, según Forbes. La fusión está prevista para el tercer trimestre de 2026.









